(Escrito en febrero)
Hace ya más de una semana que vi una pizca de cielo azul. Lo que sea que está detrás de esas nubes blancas y gordas, no lo recuerdo. Aparte de estar sufriendo de trauma post-vacacional, la oscuridad está realmente deprimiéndome. Hay algo místico que adoro en la nieve, y aunque haya nacido en un día así, daría lo que sea por la eterna luz del sol en mi piel. Esa es mi verdad. El brillo del sol trae muchos colores consigo y yo soy una boba cuando de colores se trata. La parte más colorida de mis días ahora son mis jugos matutinos.
Soy la orgullosa dueña de una juguera. No importa lo que le ponga dentro, me devuelve siempre algo que le da color a mi vida. Para ser honesta, mis porciones no son para nada pequeñas, así que me siento llena por más o menos una hora, permitiéndome así el tiempo para meterle un esfuerzo extra a cualquier desayuno que se me apetezca. Aún considero que el desayuno es la comida más importante del día, my humor a lo largo del día depende en su gran mayoría en qué tan bueno y nutritivo haya sido mi desayuno. Y si comienzo con un buen jugo, ya mi día va bien encaminado. Las posibilidades son infinitas, así que ni me voy a molestar en darles mis mezclas favoritas. Lo que si voy a hacer es comentarles lo que siempre acompaña a mis jugos, ya sea como shot o dentro de éste mismo. Ya que el sol no me deja ciega estos días, este acompañamiento ayuda un montón, llenándome de sol desde adentro. Espirulina. ¿Por dónde comenzar con las maravillas de esta (ciano)bacteria?
No soy enciclopedia, ni soy remotamente una experta en el tema, solo una ávida consumidora. Pero tampoco quiero informar erróneamente al lector, así que no me voy a volver loca describiendo todos los beneficios que otorga, ya que ni yo misma entiendo toda la terminología -todavía. Pero si voy a compartir las cosas que más me maravillan de sus propiedades.
El simple hecho de que usa la luz del sol para a través de la fotosíntesis crear oxígeno, es ya bastante asombroso y explica así sin duda, porque siento la necesidad de tomarme un poquito todas las mañanas cuando fuera de mi ventana está todo oscuro. Creo que todos sabemos la importancia del oxígeno en nuestra evolución y nuestras vidas, así que aquí cierro el caso.
Es realmente un alimento entero ¡lo tiene todo! La espirulina tiene antioxidantes, proteina, ácidos grasos esenciales omega como el 3, 6 y 9, clorofila, minerales, vitaminas A, C, D, E y complejo B. Se dice que tiene más proteina que la carne, más calcio que la leche, más betacaroteno que las zanahorias y considerablemente más hierro que la espinaca (alrededor de 2300% más, así es 2300%*). Algunos de los mayores beneficios de poseer todas estás propiedades es que estimula el sistema inmunológico y ayuda a remover toxinas del cuerpo.
Creo que si no podemos ver el sol todos los días para alimentarnos de su luz como nos gustaría (a mí y a mi Qi, quién me introdujo a "alimentarse del sol" y la espirulina), nos conformaremos con tener espirulina en nuestras vidas. Yo hasta nombré a mi bicicleta en honor a este magnífico alimento.
*Top Ten Superfoods. The Whole Pantry App.